
Con el lanzamiento de PlayStation 4 y Xbox 720 esta será la tercera generación en la que Sony y Microsoft peleen por el liderazgo en las consolas de videojuegos. Y mucho me temo que la cosa estará más igualada que nunca, e incluso podrá decantarse del lado de 720. No hay que negar que Sony revolucionó con PlayStation el mundo de las videoconsolas, apostando por un lector óptico y títulos para un hardcore gamer alejado de las máquinas de Nintendo.
Sin embargo los años pasan y esa innovación ya no está ahí. Nintendo sorpredió con Wii y ahora Wii U además de 3DS y sus consolas portátiles. Han sabido reinventarse. Microsoft también apostó por la innovación y acertó con Kinect. ¿Pero qué está haciendo Sony? Poca cosa, PS Vita copia casi todas las funcionalidades que ya tenemos en los smartphones y se rumorea que PS4 podría seguir la misma senda copiando Kinect. A eso hay que sumarle un catálogo de exclusivas menguantes. Mucho me temo que o Sony espabila o no tendrá nada que hacer.
